19 mayo 2008

CERRÉ MIS OJOS PARA SIEMPRE

Vendrá la muerte
Y tendrá tus ojos.
Vendrá la muerte
Y tendrá tu voz.
Vendrá la muerte
Y tendrá tus manos.
Vendrá la muerte
Y tendrá tu luz.
Me llamará con un suave susurro
Y me llevará a su jardín prohibido;
Robará para siempre mi cuerpo
Y sólo quedará mi alma…
Poniendo fin a mi viaje,
Poniendo fin a mis sueños.
Esa noche:
¡Al fin mi corazón estará contigo!

3 comentarios:

Rafael dijo...

Estremecedora, descarnada y dolorida. Denota tristeza de vivir.
A tu inspiración (Cesare Pavese), que cumpliría los 100 este año, se le hizo insoportable "el oficio de vivir" hace 58 años (RIP).

Sechat dijo...

Cuando escribía este tipo de cosas siempre lo hacía sumida en una especie de tristeza que me brotaba en el mismo momento en que me ponía ante la hoja en blanco. Es raro que me digas lo de Cesare Pavese no he leído nada de él y a decir verdad no he oído a hablar de él hasta que lo has mencionado. Perdona mi ignorancia. Procuraré ponerme al día leyendo algo suyo. Gracias...

Rafael dijo...

Mi querida Sechat, eres muy joven y como tú dices, estás aprendiendo. Es normal que no conozcas a este autor italiano muerto hace más de medio siglo. Me alegro ser quien te descubra a este extraordinario y desgraciado poeta. Yo creo en las coincidencias y eso es lo que ha ocurrido con tu poema. Sólo coincide el primer verso y el ritmo Pavesiano. Juzgalo tú misma.

VENDRÁ LA MUERTE

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. OH, cara esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo.

Cesare Pavese

Poco a poco voy conociendo cada una de tus facetas literarias y cada día te sigo admirando más y más. Vas por buen camino, mi consonante favorita.