19 mayo 2008

LA CUENTA DEL ADOLESCENTE




Yo soy… un arco de deseos
hacia el azul tendido.
Un enigma de niebla
en el pasado anclado.
Una voz que se pregunta
por el infinito,
Sin obtener otra respuesta…
que el silencio.
Un tejido de sueños y de aspiraciones.
Un mar de dudas,
sinsabores y desengaños.
Una risa agradable
que disipa las penas.
Una burbuja
que huye del miedo
a sí misma.
Una flor
que lucha
por salir de la tierra.
Un hombre sin rostro
que no siente la vida…
Un cielo
que estalla
en luminosa alegría…
Un pozo sin fondo
y que conduce al infierno.
La lluvia de las nubes
que acaricia las hojas…
Un fuego
que ni te ilumina,
ni te calienta.
El consuelo a la desdicha
y melancolía.
El dolor y el desgarro
del que siente…
¡Su muerte!
El equilibrio
de una persona
vital, tierna…
¡El furor y rugido
de sus cataclismos!
El corazón ocioso
del poeta.
Y yo soy…
El ímpetu desaforado
de la inmadurez.

1 comentario:

*Sechat* dijo...

Hace algún tiempo, cuando aún estaba en la universidad, me animé a comprar un libro maravilloso titulado: "Juegos literarios reunidos" y uno de los ejercicios de estilo que se proponía era el de continuar un poema a partir de los dos versos iniciales que aparecen en éste. El título era precisamente el que he puesto. El resultado fue éste y sin ser uno de mis favoritos, tampoco me disgusta demasiado.