05 mayo 2008

Los niños "de piedra"


Cae la lluvia... no les toca. Caen las bombas... no se mueven. Son estatuas. Son niños de la guerra, son niños adultos, ¡Son niños valientes! Su rostro refleja la pena. Una arruga cruza sus frentes, es la arruga de la Guerra.

Su mirada duele. Marca un dolor profundo. El dolor de la Guerra, el dolor de la Muerte, el dolor de los disparos, el dolor de las bombas, el dolor de lo perdido...

Son niños refugiados, extraños en cualquier tierra... y extraños en su patria. Salpicados de odio, juegan sin querer, a ser adultos... Son niños sin ilusión, son niños "de piedra": no hay brillo en sus ojos, no hay lágrimas que verter. Todo lo que creyeron está muy lejos, se quedó allí... entre escombros y cenizas, entre cadáveres y ratas. Entre ruinas... yacen sus recuerdos cansados.

Son niños... son niños envejecidos, son niños ajados, son niños heroicos, son niños "de piedra"... Odian la Guerra. Muchos no saben qué es la Paz, cuando nacieron estaba acabada, pero de oídas la pueden soñar... Por eso odian la Guerra. No saben de política, sólo saben... de su madre muerta, de su padre muerto, de su hermano herido... Su desconsuelo es tan grande que prefieren la Muerte... "¡Antes morir que estar solo... que estar sin mis padres! ¿Quién me los devuelve?"

Los políticos callan... no tienen respuestas. El silencio es su mensaje. El mensaje a esos Niños, a esos Niños... Niños ultrajados. A esos Niños... a esos Niños "de piedra".

1 comentario:

Sechat dijo...

Escribí esta historia como un ejercicio literario, hace más de quince años y aunque quizá la calidad del texto no es demasiado buena, creo que por su temática, siempre estará de actualidad, desgraciadamente. Un saludo.