18 mayo 2008

TRAS LA TORMENTA...




(Rededicada nuevamente a mi amigo Javi, la tenía guardada en el baúl de los recuerdos)



Después de crear Dios el mundo y ver con hondo pesar que el hombre y la mujer desobedecían su petición expresa, de no probar fruto alguno del Árbol Prohibido del Edén... El buen Dios se sumió en un dolor tan inmenso y con Él los ángeles, que de su llanto manó la primera lluvia.

No obstante, la Tierra agradecida a su Creador por aquel regalo acuoso caido del cielo, y para aliviarle la pena, pidió a las hadas que con su leve batir de alas le acariciasen la superficie por unos instantes. Y fueron tales las cosquillas que la Tierra enrojeció de pura risa y oyó el buen Dios las carcajadas y también Él sonrió, cesando su llanto al momento. Así es como de aquel rubor nació la primera rosa -con espinas por la tristeza incial de Dios- que desde entonces, es la flor del amor.

1 comentario:

*Sechat* dijo...

Esta leyenda representa mucho para mí, aunque quizá estilísticamente no prometa gran cosa. Encierra recuerdos muy bonitos y la escribí a una persona muy especial para mi en aquellos momentos. La pena es que él no disponga de internet para leer lo que escribo en estos rincones.