28 octubre 2008

CRISTINA

Hoy no voy a hacer zappin. No voy a cambiar de cadena. Vengo con ganas de guerra. Guerra para mi conciencia, tardía y suspicaz... No me importa que alguien me vea llorar.

No estoy viendo una película, ni leyendo un libro que me aleje de la realidad. Me estoy calando hasta los huesos de tanta rabia contenida por la injusticia, por el maltrato, el desamor y... en definitiva la mala vida que ha soportado Cristina en sus últimos diez meses de vida. Un calvario, a sus cinco años, inconcebible y que probablemente olvidemos en cuanto regresemos a nuestra rutina diaria. Pero yo no quiero olvidarlo. Lo he escuchado espantada, por la televisión, y ahora que sé que está a salvo, bajo la tutela del Tribunal de menores de la Comunidad valenciana, me surgen preguntas; pero todas se resumen en una... ¿Por qué?¿Cómo pueden una madre y un padre encerrar a su hija en una habitación durante diez meses (aunque fuese un sólo día, un sólo minuto) negándole el derecho a respirar, a ser escolarizada, a jugar... a conocer a otros niños?, ¿quién o qué va a devolverle la sonrisa? ¿Qué ronda en sus cabezas para castigar su inocencia arrancándole de raíz mechones de cabello?

Afortunadamente, Cristina, ha encontrado una mujer que aun a riesgo de su vida al delatarles, ha decidido enfrentarse a sus padres y denunciar la injusticia. No sé si definirla como ángel de la guarda o mamá honorífica. Creo que se ha ganado cualquiera de esos títulos al romper el velo del miedo que la ha obligado durante tanto tiempo a silenciar ese horror. Una mujer marroquí que vela por su protegida desde el "anonimato" de los testigos protegidos y un nivel moral intachable.

En cuanto a esos padres (por no llamarles otra cosa)... no me vale que ella sea prostituta y él su proxeneta, no señor. Sé de tiranos y asesinos que manifiestan más ternura y compasión que ellos. ¡No me vale!

5 comentarios:

Pedro Escudero dijo...

No conocía la noticia y me aprece absoluntamente horrible. En cualquier aso em quiero quedar con la esperanza, y esa persona que corriendo riesgo ha conseguido salvar a esa niña. Mientras las personas buenas sean valientes hay esperanza para el mundo.


Un saludo,


Pedro.

*Sechat* dijo...

Eso es cierto, por eso he querido ponerlo por escrito. Se necesita gente así por el mundo. Consideré que no estaba de menos reconocerle su acción. Era mi forma de agradecérselo en nombre de esa niña.

Dirty Clothes producciones dijo...

La familia Rufianes se siente más rastrera que cuando el Gobierno ocultó la crisis, pero se ve obligada a mendigar tu voto no por ganar el concurso, si no al menos para poder estar entre los tres finalistas y que el jurado valore su humor gráfico en vista a en un futuro poder salir en su periódico. Son así de vanidosos…
Si te gusta el blog y les votas, te darán las gracias. Si no, que ya sabemos que estas hasta lo cojon… de los spam, critícalos e insúltalos que eso les pone mucho. Y es que los trapos sucios se lavan en casa , o lo que es lo mismo, dirty clothes clean at home 

Alma azul dijo...

No sabía de esta noticia. Pero, hay que ver hasta que punto son capaces de llegar a veces las personas. Me parece alucinante, estoy alucinada por ésto. No entiendo esa actitud de sus padres. Lo único que puedo hacer es sentirme así,alucinada, confusa. Hacerme preguntas una y otra vez, que no tienen respuesta. Yo también vi hace tiempo, en las noticias, de una chica, no sé si rusa o Ucraniana que su padre la tuvo en una habitación secuestrada durante años y no sé si abusaba de ella. Me pregunto como se pueden llegar a hacer cosas semejantes en éste mundo incomprensible. No puedo entenderlo y en éstos casos. Me pregunto que ¿Cómo un padre puede hacerle semejante cosa a su hija?¿Cómo se puede tener tanta sangre fría para cometer estos actos? En fin, no sé que más decir, tan sólo que me parece algo horrible, injusto, alucinante...

Besos.

Ananda Nilayan dijo...

Si hicieran test psicológicos antes de lanzarse a traer hijos al mundo, me parece que no habría tanta población "humana" en el planeta.