28 diciembre 2008

MALDIGO TU VIENTRE


De entre los árboles seis palomas alzaron el vuelo, ajenas al drama que se vivía en la casa, pero conscientes de que se avecinaba mal tiempo. A lo largo de la escalera todos corrían frenéticos haciendo caso a órdenes y peticiones mucho antes de ser formuladas. El señor Rodrigo deambulaba en la biblioteca con un rostro cansado por la espera y desolado ahora porque sus peores miedos se cumplieran en aquella fatídica tarde.

Desde la habitación del fondo, un alarido más de bestia que de humano, se oyó por toda la casa y ensombreció el ánimo de los presentes. Fuera una tormenta de verano irrumpió en la atmósfera con toda su fuerza.

El niño había nacido muerto en la última oportunidad que tendrían Rodrigo e Isabel de tener descendencia. La vieja les previno ya del riesgo de aquellas hierbas. Ahora… resultaba demasiado tarde.
(SECHAT)

No hay comentarios: