28 septiembre 2009

NO TE LO DIJE

Nunca te dije que fuiste siempre una puta de lujo, aprovechándote de mis contínuas recaídas en la maraña de tus abrazos esquivos. Pero lo eras.


No te dije tampoco que me ha costado darme cuenta de tu carácter infiel, tatuado en tus entrañas. Tu corazón labrado en piedra se convertía en diamante, cuando confiado me abandonaba mecido por el susurro de tus palabras; aunque despertara empapado de la soledad y con el amargor que impregna la boca del vencido; comprendiendo entonces, que te ajustas al guión de mujer fatal como nadie: vagas de libro en libro, de papel en papel o de cuaderno en cuaderno sin amar nunca de manera permanente. Y eso es quizá lo que te hace más deseable por todos los escritores que sueñan tenerte para escribir su obra maestra.


Todo eso lo sé, pero no he renunciado a ti. No te dije tampoco la última vez que creí poseerte en celoso secreto, que sé que retozas dichosa en versos salidos de otras manos y en líneas manadas de otros pensamientos que no son los míos; pero que no puedo evitar cada día sentarme frente a la hoja en blanco y sonreír al ver mis ojeras hechas de zumo de moras (por las muchas noches en vela) y afirmar que cada momento así, me compensa. Aún cuando como hoy, tras horas de espera, comprenda que no acariciarás mis manos, ni bendecirás mis versos, ni temblarán mis labios con el fuego de tu presencia.

3 comentarios:

Onminayas dijo...

¡Ay! La puta musa... Nunca conocí tampoco amante más infiel.

Besos.

Anónimo dijo...

¿QUÉ INSPIRACIÓN, qué musa empuja tu imaginación?
Me ha gustado, me ha sorprendido. No sé qué más decirte, espero veros pronto.
Besis desde Fuenla

*Sechat* dijo...

Onminayas, Mo: la musa es muy esquiva como bien dejo claro en el texto. Supongo que por esta vez, si me acompañó en parte, para plasmar por escrito su fugacidad. Un abrazo.