19 noviembre 2009

UN CORAZÓN DEMASIADO GRANDE

Tenía un corazón tan grande que no le cabía en el pecho y a menudo estorbaba a sus competitivos compañeros de trabajo que tenían que esquivarlo.









Si te gusta lo que lees aquí, disfrútalo por favor desde el blog, pero no lo copies. Puedes leer más escritos míos en mi otra bitácora: www.mimundomiburbuja.blogspot.com Respeta mi propiedad intelectual. Gracias.

8 comentarios:

Daniela dijo...

Hola Sechat,

Me has dejado reflexionando...
¿qué son exactamente estos compañeros? ¿Los compañeros humanos, otros seres con corazones en el pecho, tal vez grandes también?

¿Y se esquivan todos porque no soportan la carga de emotividad o sentimentalismo o sensibilidad que llevan simbólicamente en el pecho? ¿como si se avergonzaran o hubiera algo negativo en nuestra parte sensible al momento de vivir la vida práctica, competitiva, laboral?

Esto es lo que me dijo tu relato. Es genial que lo hagas en tan solo dos líneas, de verdad.

¡Un abrazo!

Onminayas dijo...

Pues yo, honestamente, no lo he entendido. Así que si usted es tan amable, no me gustaría quedarme con la duda. Hay días en los que me levanto muy cortito...

Besos, Sechat.

Onminayas dijo...

Perdón, vuelvo para señalar la casilla de correo electrónico que la he olvidado.

Esther dijo...

Que se aguantaran. Bienvenidas sean las excepciones :)

Saluditos, Sechat.

Carlos dijo...

Es precioso un microrrelato cuando abarca en tan poco espacio un todo por muy pequeño que sea.
Me equivocaré en mi interpretación, pero ya sin que hubiera necesidad de ninguna el texto late con fuerza.
Un corazón tan grande tiene la paradoja de que puede ahogarle, en silencio, en su interior, mientras exteriormente de todo por los demas.

Un abrazo!

Maat dijo...

Es que tener buen corazón (y grande) tiene que ser muy molesto para los trepas compañeros de trabajo. A mi me darís miedo, porque seguro que ellos tratarían de ir cortándolo y encogiéndolo poco a poco hasta acabar con ese estorbo de corazón :(

Un besote

*Sechat* dijo...

Daniela: muchas gracias por visitarme y dejar tu comentario. Valoro mucho que te haya gustado tanto. Y sí has acertado de pleno con la interpretación.

Onminayas: me refería a que quien es sensible no acaba de hallar su hueco en esta sociedad tan individualista. Hablar de los senitimientos asusta e incomoda. Ella era todo corazón e iba a contracorriente respecto al resto del mundo que se mueve por el interés. Un abrazo.

Esther: es cierto, las excepciones siempre dan un toque de frescor. Un abrazo, guapa.

Carlos: es verdad Ninive, alguien que tiene esa ingenuidad y que lo da todo por los demás está expuesto en su interior una crítica muy severa sobre sí mismo y le puede llegar ahogar. Un abrazo.

Maat: las personas buenas no abundan y son una rareza que habría que cuidar y mimar, pero lo distinto nos asusta y como bien señalas tú... produce miedo y a toda costa tratamos de cambiarlo o de cortarlo de raíz. Un besote.

Onminayas dijo...

Pues gracias por la aclaración. Ahora sí que sí.