19 enero 2010

Pesimismo

 

Mis rodillas se quiebran

tiemblan hasta mis letras.

La sal mana del muro

del que nace mi tristeza;

es sal de lágrimas pesarosas,

lágrimas color tierra

que salen a borbotones

y amamantan mi locura

hecha de rotas promesas.

9 comentarios:

*Sechat* dijo...

Si alguien ha vivido un amor que no llegó a buen puerto, sabrá de qué hablo. Un abrazo.

Daniela dijo...

¡Hola Sechat!

¡De regreso por aquí, feliz 2010!

¿Cómo se le cierra la llave a esa cascada de locura?

Es muy precisa la imagen que das. Es mejor que no diga nada.

¡Brava! (en español y en italiano)

Abrazos.

*Sechat* dijo...

¡Feliz Año Nuevo a ti también, Daniela! Esto es un paréntesis, dentro del otro paréntesis mayor. Pero no me cierro en banda como antes lo de escribir de nuevo. Un abrazo.

Maat dijo...

Porque las promesas rotas duelen... para eso mejor no volver a prometer nunca :)
Hace no mucho tiempo que mi puerto fue tragado por un temporal, pero de todo se repone uno, aunque parezca difícil.

Un besote

*Sechat* dijo...

Maat: Supongo que como bien dices, es cuestión de tiempo sí. Gracias.

AdR dijo...

Ya te digo que sé de lo que hablas. Es diferente a lo que escribes, a mí me lo parece.

Besos.

*Sechat* dijo...

Adr: Gracias por pasarte por aquí. No comprendo qué quieres decir con tu comentario, pero te estoy gratamente agradecida por dejar tus palabras en este rincón. Un abrazo.

AdR dijo...

:D No he sido muy claro. Me refería a que el poema en sí, el estilo, es diferente al resto de relatos que tienes publicados por aquí :) Eso me parece.

*Sechat* dijo...

Adr: Gracias por la aclaración. Me alegra comprobar que desde fuera también se aprecie el nuevo rumbo que trato de dar a mis letras y con ellas a mi vida. Un abrazo.