24 marzo 2010

En la barbería

— Recórteme la barba, por favor. Tengo una reunión importantísima esta tarde— dijo la mujer con gesto resuelto, sentándose en la silla frente al espejo. 

El barbero no se altera, como buen profesional pregunta a su cliente si prefiere navaja o tijeras. El local está repleto de mujeres que esperan pacientes su turno. A veces, él las envidia, sobre todo en tardes calurosas como ésa en que la alta temperatura y su octavo mes de embarazo hinchan sus tobillos recordándole que dentro de poco habrá de pedir la baja por paternidad. ¡El mundo y la vida son tan feministas!

4 comentarios:

OjosMiel. dijo...

Las mujeres tiran mucho por el mundo. Como ese anuncio que decía algo de "la Elena Salgado de cada casa"

Maat dijo...

Te has dado cuenta que el micro tiene la cadencia propia de un poema? ^^ Me ha gustado eso, el halo de ambigüedad y la frase de cierre :)

Un besote!

*Sechat* dijo...

Ojos miel: tiran demasiado y no se les reconoce el esfuerzo. Un besote. Gracias por pasar por aquí.

*Sechat* dijo...

Maat:

Con perdón pero mis dioptrías me impiden ver la cadencia de la que me hablas :). En cuanto a lo de la ambigüedad, es lo que perseguía desde el principio. Son los micros que más me impactan cuando los leo de otros blogueros y tenía ganas de hacer algo similar. Me alegra ver que te ha gustado. Un besote a tí también, y por cierto, pásalo bien en Semana Santa. Te esperamos a la vuelta en Nuncajamás. No nos olvides o.k?