21 marzo 2010

TEXTO MUTILADO

Los malintencionados censores arrancaron del indefenso texto una frase, y las palabras ensangrentadas por la brutal afrenta lloraron por la mutilación de su amo y por el dolor de sus propias heridas.

Aquel texto desde entonces viaja de panfleto en panfleto y reposa su cuerpo lineal en camas (de diferente calidad de papel) en busca del miembro que un día le amputaron, pues desde aquel fatídico día se siente incompleto. Le falta la frase más importante y sonora de su petición: “En el País Vasco queremos la paz”.

2 comentarios:

Metalsaurio dijo...

Y esperemos que llegue pronto :)

*Sechat* dijo...

¡Ojalá Metal y ojalá que sea una paz permanente! Besos.