30 septiembre 2010

PEREZA

Desde enfrentándose al papel, había que hablar del vicio de la pereza en un máximo de 69 palabras. Éste es mi texto.

PEREZA

Odiaba hacer deporte por el sudor, ese compendio de sales minerales diluidas en agua a través de sus poros, era un derroche para su cuerpo; por lo mismo, su sonrisa permanecía escondida en la cueva de una arruga, pues requería el movimiento de más músculos faciales que la mueca de enfado. Cuando su mente matemática comprendió que empleaba más energía en estar vivo que muerto… simplemente se desconectó.








Si te gusta lo que lees aquí, disfrútalo por favor desde el blog, pero no lo copies. Puedes leer más escritos míos en mi otra bitácora: www.mimundomiburbuja.blogspot.com Respeta mi propiedad intelectual. Gracias.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

SORPRENDENTE cuando menos, qué imaginación.
Besos de los 3

Esther dijo...

¡Madre mía! Ser tan matemático... no sé yo.

Muy original, Sechat. No esperaba ese final. ¡Hasta donde llega la pereza!

Un saludito. Buen finde.

JuanMa dijo...

¡Buf! No sé... ¡Qué pereza morirse!

Besos desperezándose.

*Sechat* dijo...

Mo: no creo que sea tan imaginativo, pues lo de los músculos es un dato científico, pero te agradezco el entusiasmo. Un besote. ;)

*Sechat* dijo...

Esther: el final, entre tú y yo, me sorprendió hasta a mí, porque me salió de improviso ;) Besos.

*Sechat* dijo...

JuanMa: totalmente de acuerdo. Prefiero la vida, buena o mala, triste o alegre, pero vida al fin y al cabo. Un besazo.

*Sechat* dijo...

P.D.: acabo de enterarme hace un ratillo de que he ganado con este relato el reto, así que después de todo la pereza no ha resultado tan mala por una vez. Besos.