24 mayo 2011

El punto combinado con otros signos ortográficos

Todo aprendiz de escritor que se precie, ha de manejar con acierto los signos de puntuación, pues resultan de vital importancia para resolver ambigüedades de sentido o señalar la intención del mensaje. Desde el punto, hasta la exclamación, pasando por el guión o el paréntesis, hay que saber aplicarlos con acierto para que el texto no desluzca. Es cierto que existe cierta flexibilidad y que en ocasiones un mismo párrafo puede puntuarse de varias maneras y todas resultar correctas. Sin embargo, el texto debe guardar cierta coherencia interna, es decir, emplearse siempre el mismo criterio para la utilización de cada signo.

Primero, no obstante, se hace imprescindible conocerlos. Así pues, como signos de puntuación, propiamente dichos, estarían los siguientes:
  • El punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos, los puntos suspensivos, las comillas, los signos de interrogación y/o exclamación, los paréntesis, los corchetes y la raya.
En cambio, se consideran como signos auxiliares en nuestro idioma los siguientes:
  • La tilde, la diéresis, el guión, la barra y el asterisco.
¡Ojo!, no es mi intención aburriros con pesadas lecciones ortográficas que probablemente ya tengáis requetesabidas. Si escribo este post, es precisamente para reconocer mi limitada habilidad en el uso acertado de dichos signos y aprender con vosotros, su manejo, y me tomo la libertad de hacerlo, porque creo que somos muchos los que podríamos mejorar notablemente nuestros relatos si hiciésemos el esfuerzo de tener en cuenta estas reglas y excepciones. Si os parece pues, a partir de ahora y cada cierto tiempo, dedicaré una entrada para estas pequeñas y modestas explicaciones que en el fondo a todos nos vendría bien repasar.

Comenzaremos por el momento, con la utilización del punto, más exactamente en el uso de éste combinado con otros signos de puntuación.

COMBINACIÓN DEL PUNTO CON OTROS SIGNOS DE PUNTUACIÓN:
Deben tenerse en cuenta los aspectos siguientes, no os saltéis ninguna por asimilada que os parezca desde hace mucho tiempo, pues es posible que descubráis algún matiz que desconocíais:
  • No se escribe punto tras los signos de interrogación y exclamación, (lo descubrí hace tres años, justo al poco de comenzar a escribir relatos en mi blog y desde entonces no lo he olvidado. Ahora me duele la vista en cuanto veo a alguien redundando con un punto después de estos signos).
¡Esperad! Ahí viene Laura. (Y no: *¡Esperad!. Ahí viene Laura.)
  • Tampoco se escribe punto tras los puntos suspensivos (parece una obviedad que a veces no lo es tanto). Los puntos suspensivos son tres, no cuatro (salvo si coinciden con el uso de abreviaturas).
Esperaba que viniera… Pero no lo vi. (Y no: *Esperaba que viniera…. Pero no lo vi.)
  • Si un enunciado termina con una abreviatura (acabada en punto, por supuesto), el punto de la abreviatura se asimila al de final de enunciado, no haciéndose necesario un segundo punto.
Compramos verdura, fruta, leche, etc. (Y no: *Compramos verdura, fruta, leche, etc..)
  • En cambio, el punto de abreviatura no se asimila a los puntos suspensivos (puede resultar chocante, pero es real: se alinean cuatro puntos sólo en esta circunstancia, es una de mis dudas más recurrentes y por fin me ha quedado resuelta).
Lo dejó K.O…. No podía levantarse. (Y no: *Lo dejó K.O. No podía levantarse.)
  • Se escribe punto tras las comillas de cierre si a las comillas de apertura no precede ningún signo de puntuación, o bien cualquiera de ellos no sea punto:
Dijo: “Hemos terminado por hoy”. Después se despidió.
Las declaraciones le parecieron “muy correctas”.
  • En cambio, es recomendable escribir punto ante las comillas de cierre o lo que es lo mimo en el interior de las comillas, si a las comillas de apertura precede otro punto (puede que en este ejemplo vosotros puntuaseis las frases de otra manera distinta, así que prestad atención, pues ambos ejemplos son válidos). Se colocará también el punto en el interior de las comillas, junto a las de cierre, cuando el texto entrecomillado ocupe un párrafo entero:
Me acordé. “Cogito ergo sum.” Ésa fue la conclusión de Descartes.
Me acordé: “Cogito ergo sum”. Ésa fue la conclusión de Descartes.
  • Puede escribirse punto tanto detrás como delante de un paréntesis de cierre, solo si el paréntesis de apertura va precedido de un punto en el resto de casos el punto irá en el exterior tras el paréntesis de cierre:
Se puso a gritar, muy enfadado. (Tenía razones para estarlo).
Se puso a gritar, muy enfadado. (Tenía razones para estarlo.)
Llegó tarde (debían de ser las tres).
Por tanto, en buena lógica, si usamos paréntesis y por simplificar la tarea de memorización de cómo es su uso más adecuado, podríamos decir que lo mejor es colocar el punto en el exterior del paréntesis de cierre. Norma que no es extensible cuando recurrimos a las comillas, como ya se ha observado anteriormente.

En fin, espero que los ejemplos os hayan servido de ayuda y que no hayan resultado muy tediosas estas pequeñas aclaraciones, pues tenía el firme propósito desde hace tiempo, de habilitar en este sitio un apartado específico para este tipo de dudas sobre nuestro idioma.

2 comentarios:

Esther dijo...

¡Je,je! Pues un gusto :) Me gustó que escribieras sobre eso. Me parece una idea estupenda. Y eso mismo iba a decir con lo de los paréntesis, que para eso, mejor escribes el punto afuera y nunca te equivocas. Lo de los puntos suspensivos , más más puntitos ,es decir, por ejemplo "derecha........ " me recordó a mi hermana, cuando se ponía en el MSN frases así, con múltiples puntos, al hacer los suspensivos ¡ y casi me pega esa manía! Ya me pegó otra que hacía cuando escribía a mano... No sé,de verla, me contagió, como un virus y me costó corregirlo. Aun así, no sé si a veces... pero, era la forma de escribir el texto, en una hoja, a mano.

¿Habrá continuación de tu último texto en tu otro blog? Sino, no pasa nada pero, da rabia, a que sí.

Saludines.

*Sechat* dijo...

Me alegra, Esther, que no te haya resultado aburrido. Me parece tremendamente útil y en mi afán por mejorar o aprender está precisamente el comprender el acertado manejo de estos signos ortográficos. Prometo que al menos de esto, sí habrá continuidad. Del otro post de mi otro blog... No recuerdo ahora mismo cuál era, así que por si acaso no me comprometo a decirte que sí habrá continuidad je, je.

¡Ah, sí! Se me acaba de encender la bombilla... Gracias, me lo has recordado. Ya sabía yo que tenía por ahí al menos un relato pendiente. A ver si a más tardar este domingo ya lo acabo y lo cuelgo. Besotes.