02 octubre 2011

LA GRANDEZA DE UN SUEÑO


Siempre había soñado con ser bailarín, pero su naturaleza lo impedía. Durante las horas diurnas, al amparo de la luz del sol, escondido tras las cortinas de la ventana cercana, se imaginaba a sí mismo ensayando los diferentes pasos de baile: desde las cinco posturas básicas, hasta otros más complicados como el grand jetè o el vistoso fouettè. Su figura se erguía orgullosa y elegante entre arabesques que recreaban el esplendor de la flexibilidad de un cuerpo humano que parecía hecho de bambú, pero no era tarea fácil ser autodidacta.

Nadia, por su parte, la niña con la que compartía habitación en aquel hospital, anhelaba con todas sus fuerzas recuperar la belleza perdida tras el incendio (las pesadillas aún no habían desaparecido y apenas se atrevía a bailar). La pequeña polaca, se imaginaba a sí misma fresca y lozana, con fino cutis aterciopelado, a imitación de los coloreados pétalos del hermoso tulipán que soñaba con seguir sus pasos como bailarina.











Si te gusta lo que lees aquí, disfrútalo por favor desde el blog, pero no lo copies. Puedes leer más escritos míos en mi otra bitácora: www.mimundomiburbuja.blogspot.com Respeta mi propiedad intelectual. Gracias.

1 comentario:

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷSechatƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ dijo...

Esta maravillosa imagen la descubrí en el mundo de Dreamy (www.suenosacontraluz.blogspot.com) hace algunos meses y estaba esperando el momento para emplearla en algún relato, por eso la colgué en el foro en la sección "A partir de una imagen". A decir verdad, el resultado no se parece en nada a lo que esperaba haber escrito, pero la imagen bien merece la pena ser compartida.

Un besote.