19 julio 2012

Lucas, el afortunado

 

Aquí os va mi intentona para el reto general en www.abacadabra-nuncajamas.com Justo cuando ya creía que no se me iba a ocurrir nada. Ayer, recién llegada al pueblo, me puse un ratillo con la trama frente al ordenador. A veces tener poca faena en el trabajo contribuye a que lleguen ideas interesantes que quedan plasmadas más adelante en un relato o en un poema. Este es uno de esos casos.

Para alguien que ha escapado tres veces de la muerte, el instinto constituye la piedra angular de su existencia. Y él es uno de esos supervivientes natos. Siempre que relata su historia achaca su buena estrella a su segundo nombre, aquel que solo los más allegados conocen: Edson.

«Lo eligió mi abuelo, pues siempre fue un fan de Edson Arantes Donascimento, al que todos llamaban, Pelé. El más grande de todos los futbolistas del mundo», suele mencionar porfiado, como buen pescador.

Pero Lucas, es mucho más que un tipo con suerte. Es uno de los más afamados detectives. Puede que el hecho de haber sobrevivido a ser atravesado por un rayo; al disparo de un furtivo —desde entonces cojea—; o el haber resistido a las fiebres tras la picadura de una víbora le hayan convertido en un tipo un tanto malhumorado y solitario, pero a menudo la soledad contribuye a abrir la mente a indicios que a otros se les escapan.

Aquel trébol de cuatro hojas que encontró por casualidad, en medio del delirium tremens provocado por el veneno de la serpiente, fue la señal que la providencia puso en su camino haciéndole ver que todo puede cambiar en un segundo: el punto de inflexión que a algunos no nos llega nunca. Considerándose ya bajo tierra, optó por lo difícil: vivir. ¡Y lo consiguió! Desde ese preciso instante, aquel trébol de cuatro hojas sería su emblema.

Para reconocerle basta con seguir el rastro de pompas de jabón que salen desde la cazoleta de su pipa de juguete, o buscar entre la multitud a quien adorne su cabeza con un sombrero de caza coronado con la inconfundible hierba de cuatro hojas. Además del instinto de supervivencia y su fino olfato, están también esas extravagancias suyas que lo convierten en uno de los seres más adorables o en uno de los más odiados. A él parece que le divierte conocer el efecto que causa sobre los demás.

En el mundo actual, mantener la dignidad sin renunciar al propio carisma es digno de elogio. Mucho más entre quienes no acostumbran a respetar a los que son diferentes. Lucas por su condición de pato, en un campo copado desde hace décadas por sabuesos, ha demostrado en cierto modo, tener más voluntad que cordura.

Incluso con grandes hazañas a sus espaldas, siempre se le recordará, muy a su pesar, como aquel pato terco que contribuyó a capturar a la mismísima reina Urraca, del lejano reino de Bird. En la resolución quedó demostrada su inteligencia, por supuesto, y su tino al insistir en que había sido ella quien había robado al colosal rey Drum—un imponente paquidermo de más de 15 toneladas, monarca de un reino enemigo—, la tobillera de oro con que el elefante pretendía desposar a su prometida; pero pocos le perdonaron la osadía de llevar a juicio a alguien de noble cuna.

Habrá quien le recuerde también, por un sonado caso de envenenamiento a base de ácido fórmico y láudano, que se saldó con la muerte de varias cigarras y la detención de una pequeña colonia de falsas hormigas rojas muy vengativas. De no ser por él habrían tenido que lamentarse más fallecimientos y todos hubieran pensado de veras, que se trataba de hormigas rojas, en lugar de negras. Otro caso de cierta polémica fue el del castor que se hizo pasar por marmota, llegando a convertirse en heredero universal de la abuela marmota. Solo Lucas sospechó desde el principio y desenmascaró al impostor llevándolo a prisión.

Dormid tranquilos por tanto, pues Lucas, el afortunado, siempre está alerta.

6 comentarios:

Oski dijo...

Me deja más tranquilo saber que Lucas vigila mis sueños y que está tocado por la buena suerte :-)

Un abrazo.

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷSechatƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ dijo...

A mí me deja más tranquila que ello te tranquilice je, je. Besotes.

Ramón María dijo...

Me gustó y mucho. Muxu bat

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷSechatƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ dijo...

Un placer tenerte por aquí, Ramón, querido poeta. Supongo que Lucas me ha brindado parte de su suerte y te ha traído hasta aquí.

Gracias por leerme. Un abrazo.

carlos dijo...

estuve leyendo tu blog eres muy talentosa, capaz y que sigas progresando un gran beso

Esther dijo...

¡¡¡¡Jo!!!! ¡Pues que venga a mi ciudad! Contacta con lucas y dile que venga, aunque sea sólo para una temporada ¡Je,je!

¡Jolín! Cuánta gente disfrazada. En nuestro mundo de ciudades también debe de haber mucha gente disfrazada ¿no crees?

Un saludito :)